En 2007, el Congreso creó el Programa de Mejora de Pronósticos de Huracanes tras Katrina, Rita y Wilma. Presupuesto durante su primera década: ~250 millones de dólares en total. Valor de las mejoras previstas: 2.000 millones de dólares por huracán en daños reducidos. El programa se pagó con una sola tormenta.